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Review: «The Leftovers» – Temporada 2 – Episodio 8

«International Assassin»

Empiezan a agotarse los calificativos para cada entrega semanal de esta gloriosa serie. Trás el impactante «A Most Powerful Adversary» y su brutal tramo final, «The Leftovers» continúa superándose a sí misma explorando más allá de los límites, incluso de su propia narrativa.

Nunca suelo advertirlo porque me parece de sentido común y bastante obvio, pero si no habéis visto aún el episodio es de vital importancia que no sigáis leyendo para evitar estropearos una experiencia realmente única. Y ahora entramos de lleno a comentar los 62 minutos de ficción televisiva más sorprendentes, alucinógenos y apasionantes de los últimos años.

Sin volver a insistir demasiado en la recurrente e intencionadísima ambiguedad del relato, «International Assassin» nos enseña el camino de Kevin a través de un particular limbo o purgatorio, consecuencia de su muerte cerebral o bien un extravagante viaje lisérgico, fruto del efecto de la pócima administrada por Virgil sobre su mente psicótica. En este extraño escenario, Kevin emprende su misión siguiendo al pie de la letra las instrucciones expuesta por el propio Virgil en el episodio anterior para deshacerse de una vez por todas de Patti. Después de morir, Kevin despierta en un mundo onírico con sus propias reglas que irá aprendiendo sobre la marcha, con el misterioso anciano actuando de guía como prometió. Durante su periplo brota ante nuestros atónitos ojos una abrumadora cantidad de complejos acontecimientos, detalles, guiños y referencias culturales y mitológicas casi imposibles de digerir con un solo visionado.

El primero de ellos, como no, la música. Trás seguir las instrucciones de la frase del filósofo griego Epicteto que figura en la puerta del armario, el «Coro de los Esclavos Hebréos» de la ópera Nabucco (compuesta por Giuseppe Verdi poco después del fallecimiento de su mujer y sus dos hijos) se usa de manera recurrente, casi como único acompañamiento musical a lo largo de todo el episodio. Dicho armario contiene un traje de sacerdote, la indumentaria blanca característica de los Culpables Remanentes, un uniforme de policía y un elegante traje negro. La elección de este último supone que se despliegue una especie de simulación metafórica en la que Kevin adopta el rol de asesino internacional encargado de eliminar a una Patti convertida en senadora candidata a la presidencia. Todo esto es lo que le explica el espíritu o la representación de Virgil convertido en conserje del extraño hotel en la conversación en el parking. En dicha conversación Kevin pregunta al anciano el motivo de su presencia (no sabe que se quitó la vida trás «envenarle») y la respuesta es clara y hasta cierto punto muy coherente: «Expiando».

Después de establecer las reglas básicas, el episodio queda en manos de Kevin, Patti y su tormentoso y estrecho vínculo a lo largo de toda la serie. Si la pasada semana nos quitábamos el sombrero ante el trabajo de Justin Theroux y Ann Dowd, esta semana con mucho más motivo. Soberbias e intensísimas interpretaciones que alcanzan su clímax en la desgarradora escena del pozo. A través de la pequeña y parlanchina Patti, la opresiva influencia de su lamentable y pervertido marido y la narración del momento en el que descubrió el poder del silencio, se completa el puzzle que revela la historia íntegra de un personaje trágico y maravilloso antes nuestros ojos y los de Kevin. Conoce y entiende a tus demonios para poder acabar con ellos.

El camino que comienza en la bañera donde «renace» Kevin y termina en el fondo del pozo junto al lago de Jarden está plagado de un sinfín de detalles que intentaremos desgranar a continuación. Muchos de ellos juegan a desconcertarnos para poco a poco revelar su explicación de manera magistral y otros son absolutamente desconcertantes.

Turno ahora para las preguntas sin respuesta:

«International Assassin» vuelve a conseguir algo tan difícil como rompernos por completo los esquemas, tirar por tierra cualquier especulación previa sobre el rumbo de los acontecimientos y mantenernos con la boca abierta y sin pestañear del primer al último segundo. Perteneciendo a esa categoría de seriéfilos impacientes a los que les gusta devorar temporadas enteras de una sentada, hay que admitir que la espera de una semana entre episodio y episodio de «The Leftovers» es, más que beneficiosa, imprescindible. Cada entrega genera un torbellino mental y emocional de tal intensidad que necesita ser saboreado, procesado y asimilado detenidamente y en pequeñas dosis para su pleno disfrute. Si después de cada episodio te quedas con la mente y el alma totalmente machacadas, no quiero ni imaginar el efecto que debe producir ver esta temporada del tirón a modo de maratón.

Solo quedan dos semanas para disfrutar de esta serie que ya podemos ir calificando con todas las de la ley con dos sencillas palabras: Obra maestra. También es cierto que existen otras dos palabras mucho más acertadas para definir este irrepetible episodio y la serie en general, pero esas ya nos las ha quitado de la boca Michael Murphy justo al final.

Puedes seguir «The Leftovers» – Temporada 2 en Canal + Series y Yomvi.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz
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