Crítica: “Cars 3”


El adversario definitivo.

Acostumbrados al excelso nivel de calidad cinematográfica de sus seis primeros largometrajes, “Cars” supuso la primera pequeña decepción en la por entonces breve trayectoria de Pixar. No es que el film de John Lasseter careciese de virtudes, pero dejó la sensación de ser un mero vehículo para la pasión automovilística del gran gurú de la compañía del flexo más que un paso hacia adelante dentro de la hoja de ruta del estudio.

La cinta funcionó a las mil maravillas en taquilla, probablemente fue una de las más lucrativas a nivel de merchandising y dejó personajes para el recuerdo pero en lo estrictamente cinematográfico, Lasseter antepuso la forma al fondo ofreciendo un acabado técnico visualmente portentoso (el salto evolutivo del sofware sobre todo a nivel de texturas fue impresionante) dejando la historia y el guión en un plano bastante inferior, y eso a pesar de contar nada menos que con seis guionistas en el proyecto. Sin ser en absoluto una mala película la historia era demasiado simple y lineal, se echaba en falta ese toque especial, ese nivel superior de lectura capaz de fascinar al espectador adulto. En definitiva le faltaba ese toque que había convertido a Pixar en la gran esperanza cinematográfica del momento. Tampoco sirvió de ayuda el olvidable y poco afortunado experimento de mezclar las carreras de coches con una trama de espionaje internacional en la secuela posterior pero por suerte, Pixar parece reservarse sus mayores aciertos para las terceras entregas.

“Cars 3” no es solo de largo la mejor entrega de la saga, probablemente sea el film más adulto de Pixar desde “Inside Out” hasta el punto de que puede pillar a contrapié al público infantil acostumbrado al ritmo trepidante y la ligereza de sus antecesoras. Los cambios pueden parecer sutiles en la forma pero en esencia es diametralmente opuesta a ellas.  La acción y el espectáculo continúan presentes como no podía ser de otra manera al igual que las notas de humor pero todo ello mucho más atenuado, influenciado por el marcado tono melancólico y crepuscular que envuelve el relato. El film no busca el vértigo y prefiere avanzar a base de introspección y diálogos junto a escenas de acción mucho más breves y concisas que actúan al servicio de la trama en lugar de intentar deslumbrar y apabullar.

Gran parte del buen resultado de la película se basa en agarrarse a los clichés del mejor cine deportivo (probablemente el género que nunca debió abandonar vistos los resultados) y, con las últimas entregas de “Rocky” como referencia más evidente, ilustrar la evolución de un Rayo McQueen en el tramo final de su carrera. La última curva en el aprendizaje de un campeón de élite aderezada con el gusto por lo rural como cuna de los valores americanos más puros, el imprescindible alegato feminista contemporaneo a través de un potente personaje femenino y la amenaza de un villano que, sin ser el colmo del carisma, actúa como representación física del auténtico villano del film: el inevitable e inmisericorde paso del tiempo. Un mensaje que “Cars 3” desarrolla con una naturalidad narrativa ejemplar hasta ese giro final de guión deliberadamente anticlimático, tan atípico como consecuentemente lógico e inevitable.

A pesar de ser mucho menos pirotécnica, el nivel técnico de sus imágenes y el acabado estético final mantienen el excelso nivel al que Pixar nos tiene acostumbrados (atención al detalle de la textura y los reflejos de la luz de la nueva pintura que McQueen luce en su carrocería durante parte del film o el fotorrealismo durante la escena en la que los protagonistas avanzan por una soleada carretera rodeada de campo) además de otros aciertos como reducir a su mínima expresión las apariciones de Mate, posiblemente uno de los secundarios cómicos más cargantes de Disney en los últimos años.

Probablemente no estará entre las mejores obras de la compañía y que las bajas expectativas ayuden a que aparente ser mejor película de lo que es, pero a través de su sencillez, sobriedad, naturalidad y ese punto sentimental la saga “Cars” ha conseguido redimirse a escasos metros de la bandera a cuadros, ser mucho más merecedora del sello de calidad Pixar que sus predecesoras sabe y reconvertirse en algo más que un estudiado vehículo para vender juguetes. Nunca es tarde.

“Cars 3” se estrena en España el 14 de Julio.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz
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