Crítica: «Juego de Tronos» – Temporada 5 – Episodio 3

«High Sparrow» Esta semana cruzamos la puerta blanca y negra para conocer el misterioso interior del templo de Braavos. En una exactísima recreación del escenario descrito en las novelas por George R.R. Martin, comienza el duro adiestramiento de Arya por parte de Jaqen H’ghar para convertirse en un hombre sin rostro, cuya primera lección es desprenderse de todo objeto material en una emocionante escena. Todo el simbolismo del mundo concentrado en la pequeña espada que Jon Nieve mandó forjar para su hermana en una época que nos resulta terriblemente lejana en el tiempo. thrones3 Los recuerdos y la emoción forman parte también del relato con el que Brienne intenta abrirse emocionalmente ante Podrick. Otro duro momento de su infancia en el que fue tratada de manera cruel debido a su aspecto, en el que quedó prendada de la amabilidad y cortesía del fallecido Renly Baratheon. Siguiendo la pista de Meñique y Sansa, ambos llegan a las puertas del escenario importante que nos faltaba por visitar en esta temporada: Invernalia. Poco antes de llegar a los antiguos dominios de la malograda familia Stark, Meñique revela la siguiente etapa de su plan a Sansa. Nada menos que establecer una alianza con Roose Bolton, actual señor de Invernalia, por medio del matrimonio entre la propia Sansa y el sádico hijo bastardo del traidor causante de la muerte de su hermano y su madre. En una fantástica escena, cara a cara con los Bolton, Sansa demuestra su enorme evolución como personaje. Poco queda ya de la niña inocente y asustadiza que conocimos en los comienzos. Además de todo lo vivido, tanto tiempo junto a Lord Baelish la ha convertido en una maestra a la hora de mentir y manipular para conseguir sus objetivos. Precisamente la conquista de Invernalia es la siguiente etapa de Stannis Baratheon en su carrera hacia el trono de hierro y para ello considera imprescindible la colaboración de la guardia de la noche. Para ello debe negociar formalmente con el recién nombrado Lord Comandante, un Jon Nieve abrumado que intenta ejercer de la mejor manera su nueva función, empezando por ganarse el respeto de sus hombres en una durísima demostración de autoridad. thrones5 Aparte de Jon Nieve, si hay un personaje al que se le amontonan los asuntos por resolver es Cersei Lannister. Mientras Jaime ha emprendido el camino hacia Dorne para recuperar a su hija Myrcella de las garras de los amenazantes Dorniense y trás buscar el rostro de su hermano entre las cabezas de enanos que le llegan en cestas, la reina madre sigue aferrándose a los mandos del gobierno de los siete reinos a la sombra de su inexperto hijo, a pesar de las múltiples dificultades. En Desembarco del Rey, asistimos en este episodio a uno de los acontecimientos históricos dentro de la serie: ¡Una boda que termina sin incidentes! Ningún cadaver, ni un envenamiento, ni una triste puñalada. Una ceremonia que culmina en una clásica noche de bodas en la que Margaery empieza a manipular al joven rey Tommen para alejar lo máximo posible a Cersei de la capital de los Siete Reinos. Aunque bastante inteligente, la joven reina parece que todavía no sabe muy bien con quien se esta jugando los cuartos y se permite incluso humillar a la matriarca del clan de leones delante de su séquito. thrones6 El arma utilizada por Cersei será uno de los elementos que siempre ha estado de fondo en la serie y que cobrará mucha importancia durante esta temporada: la religión. En «The Wars to Come» ya se nos presentó brevemente la aparición de un nuevo y creciente grupo radical dentro del culto a los Siete, religión predominante en Poniente. Los Gorriones usan la fuerza para castigar el pecado y cualquier afrenta a su doctrina y están liderados por el Gorrión Supremo que da título al episodio. Interpretado por el magnífico Jonathan Pryce, inolvidable protagonista de «Brazil», el lider fundamentalista pasa a convertirse a ojos de Cersei en una posible ventaja para utilizar contra sus enemigos. thrones2 También podemos ver en la parte final del episodio a una sacerdotisa roja perteneciente a otra de las doctrinas religiosas de los Siete Reinos. Una preciosa toma aerea nos introduce en el centro de la ciudad de Volantis, donde Tyrion decide estirar las piernas para oxigenarse, a pesar de la oposición de Varys. Un paseo por las estrechas y caóticas calles en las que conviven mercaderes y esclavos que termina, como no, regado con vino en uno de los prostíbulos de la ciudad. Allí asistimos al inédito hecho de ver a Tyrion rechazando los servicios de una prostituta debido a su reciente y traumática experiencia con Shae. Como pronosticó Varys, el arriesgado paseo en público de Tyrion sale caro debido a la presencia en el burdel del exiliado Sir Jorah Mormont, que lo reconoce al instante y lo secuestra. La temporada se vuelve más apasionante a cada episodio, como nos tiene acostumbrados, sigue creciendo exponencialmente a nivel de producción y nos recuerda semana trás semana por qué «Juegos de Tronos» es un fenómeno más allá de cualquier otra serie del momento. La semana que viene tendremos noticias de Daenerys y de la situación en Meereen en el cuarto episodio titulado «Los Hijos de la Arpía». «Juego de Tronos» se emite en Canal + Series. @reyesdelmando Los Reyes del Mando @Oscar_DLC Oscar De La Cruz

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