Crítica: «Pixels: La Película»

«Aquella infancia en 8 bits»

La falta de ideas y de riesgo hacen que el Hollywood actual funcione cada día más como una gigantesca cocktelera en la que solo caben ingredientes de probada eficacia para la taquilla y cuya única virtud posible reside en comprobar el nivel de talento a la hora de realizar dicha mezcla. De esta manera la nueva comedia familiar veraniega de Adam Sandler se une con el cine de aventuras y con la premisa argumental del magnífico cortometraje de Patrick Jean, añadiendo a la fórmula una generosa dosis de esa nostalgia ochentera que se ha ido imponiendo en los últimos tiempos como tendencia en casi todos los ámbitos culturales, esta vez tomando como referencia uno de los mayores fenómenos culturales nacidos en aquella década: los videojuegos.

«Pixels: La Película» es el resultado de esta fórmula y Chris Columbus el encargado de hacerla funcionar. No olvidemos que este señor, aparte de establecer las bases de la adaptación al cine de Harry Potter con los dos primeros films de la saga y mucho antes de reventar las taquillas a nivel mundial con «Solo en Casa», fue uno de los discípulos aventajados de Spielberg en la época dorada y participó en los guiones de «Gremlins», «Los Goonies» y «El Secreto de la Pirámide», así que si se trata de hacer cine de aventuras para todos los públicos filmado al estilo de los 80, él es la elección perfecta.

pixels3

Columbus se maneja a la perfección durante el primer acto en el que la película es una comedia ligerita, con unos diálogos bastante ágiles e ingeniosos y unos cuantos chistes realmente acertados, sobre todo los referentes al personaje interpretado por Kevin James (el miembro de la pandilla al que ni siquiera se le dan bien los videojuegos es el que ha llegado a presidente de los Estados Unidos), pero sin duda el mayor acierto del director reside en que el film no caiga en excesos y se acabe convirtiendo en una deslumbrante y agotadora orgía visual (el mal del cine de acción de esta época) cuando llega el momento de la acción. Tomando como referencia «Los Cazafantasmas», de la que bebe descaradamente y no sólo por los uniformes que visten los protagonistas, su espíritu de comedia aventurera siempre prevalece por encima de las persecuciones y los efectos especiales.

El resto queda en manos de mecanismos de ese añorado estilo de hacer cine como el uso de los temas musicales, los constantes guiños y cameos de iconos de culturales de la época, no solo de los videojuegos, y un aura de inocentona y de total falta de pretensiones que la hacen especialmente simpática.

Vale que la premisa es una chorrada como un piano, que los personajes son estereotipos de manual, que es extremadamente previsible y que el clímax final queda algo descafeinado en comparación con la mejor escena de acción del film (la partida de Pac-Man), pero todo esto no afecta en absoluto a la sensación de haber pasado un rato verdaderamente agradable. Incluso los que todavía no le pillan la gracia a Adam Sandler (entre los que me incluyo) pueden estar tranquilos. Se demuestra de nuevo que su comicidad funciona mucho mejor cuando comparte protagonismo que cuando es el rey de la función. Su química con Kevin James y Josh Gad funciona y cuando esta empieza a perder fuelle, aparece Peter Dinklage para apoderarse de la película, pasándoselo pipa en su look de macarra ochentero. También están especialmente graciosos Sean Bean y Brian Cox en sus breves papeles como militares.

pixels4

Si sois seguidores de esta web y rondáis los cuarenta, «Pixels» seguramente sea el entretenimiento palomitero que más se ajuste a vuestros gustos este verano. Cine y videojuegos se unen para darnos un rato divertido mientras ondeamos con orgullo la bandera «Friki» y recordamos con una sonrisa nuestra infancia de 8 bits. Esa infancia en la que ya intuíamos que esos logros espectaculares y las magníficas habilidades desarrolladas a base de horas y horas de juego no nos servirían de mucho en el futuro, como mucho para obtener la admiración de otros gañanes como nosotros, testigos de nuestras proezas en los extintos salones recreativos. Ahora resulta que esas habilidades pueden hacerte salvar al mundo y conseguir a la chica. ¿Qué más se puede pedir?

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz

Un comentario en “Crítica: «Pixels: La Película»

Deja un comentario