Crítica: «Hotel Transilvania 2»

“Halloween ya no está hecho solo de sustos” por Elisa Macías

Es bien sabido que cuando una festividad se acerca un nuevo estreno temático llega a nuestros cines, y Halloween no iba a ser la excepción. Genndy Tartakovsky, director especializado mayormente en películas y series de animación, vuelve para dar vida a la secuela de estos simpáticos monstruos en “Hotel Transilvania 2”. A su vez viene acompañado de Adam Sandler, que además de ser el que da voz al protagonista en la versión original es uno de los guionistas de esta nueva entrega.

Mientras que en la primera película se nos mostraba cómo el Conde Drácula, nuestro protagonista y padre de la curiosa Mavis, superaba su aversión por los humanos y abría su hotel a todo tipo de personas y criaturas, en esta se nos presenta como un abuelo deseoso y orgulloso de que a su nieto Dennis le salgan los colmillos de vampiro. Por otro lado, Mavis no tiene muy clara la condición de su hijo y quiere que viva en un entorno más seguro y con más seres humanos. Así comienza nuestra comedia familiar llena de elementos más suaves y fantasiosos con respecto a las leyendas de los monstruos donde el ambiente y el desarrollo de los personajes es el punto principal de esta historia.

La premisa es simple, radica en la sencillez del guión para poder ser entendible, y la comedia es más visual que hablada. No busca ser una película de profundo significado, pues el mensaje es directo y de hecho la base del mismo se encuentra en la primera película: ser diferente no es algo de lo que asustarse, ni se debe forzar a nadie a ser lo que no es. Algo que todos estamos hartos de escuchar, pero que no es una mala forma de hacérselo llegar a los peques de la casa.

La animación es fluida y con una paleta de colores bastante llamativa y de algunos colores que nos recuerdan tanto a esta época, como el naranja, el lila y los de neón. El movimiento en esta película es toda una golosina visual para los niños, pues es dinámica, llegando a pecar a veces de ser demasiado hiperactiva. Algunos personajes tienes sus propias animaciones, lo cual es interesante. El Conde Drácula camina deslizándose pero se mueve con rapidez y sin transiciones mientra que el lobo lo hace todo despacio, como si le costara la vida hacer cualquier cosa, pues es así de perezoso. No se hace aburrida de ver, entretiene y es divertida, siendo el punto fuerte de la película. Los personajes son lo suficientemente realistas dentro de su estructura como para resultar atractivos y no irritantes, y lo bastante caricaturescos para que encajen en el entorno fantasioso de monstruos y criaturas entrañables.

A nivel de historia, no es innovadora, pero no decae respecto al nivel de la primera, se mantiene y eso es un buen punto a su favor, pues es difícil lograr esto en una secuela. Se nota que Adam Sandler ha echado mano en el guión, pues su personaje es demasiado… protagónico. Y claro que tiene que serlo, después de todo es el Conde Drácula y uno de los ejes centrales del argumento, pero se notaba que en la primera película los personajes como Frank, el hombre lobo Wayne, la momia Murray y el hombre invisible Griffin tenían momentos divertidos más destacables y estaban más aprovechados, pues son los que le dan vida de verdad al metraje. En esta película solo parecen servir para dar pie al chiste cómico del instante. La historia tiene buen ritmo y es disfrutable, pero por desgracia decae en la segunda parte y no logra mantenerlo en su clímax.

El doblaje es otro mundo aparte. Hay distintas opiniones sobre el doblaje en España, todas con su punto de razón. Quizá Santiago Segura no era el más apropiado para hacer de Conde Drácula, eso es cierto, pero Clara Lago (Mavis) y Dani Martínez (Johnny) no lo hacen mal. Alaska y Mario Vaquerizo interpretan a Frank y Eunice, siendo pareja tanto en lo ficticio como en la vida real, y siendo sinceros no aparecen tanto como para que resulten irritantes. Mención especial los niños lobos que son adorablemente perversos y sus padres los hombres lobos, que por alguna razón tienen acento andaluz, y mientras que en otro contexto resultaría chocante y ridículo aquí es bastante divertido. Es risa fácil, sí, pero nada dañina.

En conclusión, no nos encontramos ante la mejor película animada del año, pero tampoco tiene resultados desastrosos. Es tierna, tiene buenas intenciones, la animación es bastante agradable a la vista y teniendo en cuenta la ristra de películas de terror que se estrenan en Halloween esta es una buena y agradecida alternativa para ver en familia, pues a los niños les encantará y los adultos pueden disfrutarla con facilidad, con el añadido de algunos chistes enfocados para un público más amplio y no solo infantil. Los personajes son muy simpáticos, la historia es amena y ligera y el apartado visual es más que bueno. Si eres un amante de la animación o quieres tener a tus niños entretenidos durante una hora y media, no olvides reservar habitación con antelación en el Hotel Transilvania.

«Hotel Transilvania 2» se estrena en España el próximo 23 de Octubre.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@BalladOfSpike Elisa Macías

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