«No Room at the Inn»
De nuevo toca esta semana centrar el foco en un único protagonista y no en uno cualquiera. Precisamente fue el reverendo Matt Jamison quien protagonizó el fascinante primer episodio de este estilo en la primera temporada y ahora regresamos a él alcanzando el ecuador de la segunda.
El prólogo nos muestra el meticuloso ritual diario que el reverendo lleva a cabo con suma paciencia, intentando sin éxito recrear paso por paso el día en que su mujer presuntamente despertó del coma, con lo que queda descartada la endeble teoría de que el relato del suceso fuese una invención para tranquilizar a Nora. Sea o no real, Matt está completamente convencido de que ocurrió. Trás abandonar Jarden para acudir a un chequeo médico recibe una noticia aparentemente milagrosa: Mary está embarazada.
Pletórico de felicidad y atribuyendo lo inaudito de la revelación al poder divino de Miracle (la pareja no tenía capacidad para engendrar hijos), el matrimonio Jamison inicia lo que se convertirá en un auténtico vía crucis para regresar a la ciudad. De esta manera y en una nueva demostración de genialidad a la hora de escribir y estructurar un guión, Lindelof juega con nuestra mente poniéndonos literalmente en la piel del personaje para que percibamos cada suceso como una prueba divina. Todo lo que le ocurre al reverendo puede considerarse un cúmulo de desgraciadas casualidades pero el relato consigue inocularnos la duda y que entremos de lleno en la dinámica creyente del personaje ante cada prueba de fe.
El asalto y consiguiente robo de las pulseras que dan acceso a Jarden, unido a la inoportuna caida al retrete de su teléfono móvil nos sirven también para sumergirnos en el campamento a las afueras del parque y conocer más de cerca a la estrambótica fauna de fanáticos y colgados que lo habitan, entre ellos un hombre junto a la muñeca/réplica de su mujer como guiño a la primera temporada. Su primer paso por él campamento es breve, ya que da con un guarda comprensivo con su situación y permite que se produzca un encuentro decisivo en la que sin duda es la escena más importante del episodio.
El cara a cara con John Murphy ilustra una de las obsesiones recurrentes a lo largo de la carrera de Lindelof: Razón contra fe. La siempre problemática colisión entre dos formas de asimilar el mundo que tantos grandes momentos nos dió en «Perdidos» representados por Jack Shepard y John Locke, regresa de nuevo a nuestras vidas televisivas. Matt Jamison es el John Locke de «The Leftovers» y con el objetivo de entrar a la ciudad casi cumplido, se permite desafiar a Murphy con la pregunta que todos nos estamos haciendo desde que vimos su violenta y desproporcionada reacción contra el vidente en el primer episodio. ¿Qué le ha pasado al intimidante bombero para ser así y tener esa actitud tan radical? De la misma manera que posiblemente nunca sepamos si Mary despertó realmente aquella noche, sí que es muy probable que tengamos una respuesta a la gran pregunta en un episodio dedicado exclusivamente a John con un flashback que nos explique su actitud y detalles como los motivos por los que estuvo en prisión.
De vuelta al campamento se inicia otro camino plagado de señales y pruebas divinas para Matt. Emulando de nuevo al protagonista de su pasaje favorito de la biblia (Job, como no podía ser de otra manera), Dios lleva hasta el límite la paciencia y el aguante del reverendo hasta que la intervención de Nora pone fin a su suplicio. El altísimo parece así recompensar a su devoto hijo haciendo aparecer a su hermana y a un puñado de cabras que provocan un accidente con más pinta de acto de justicia divina que de casualidad, pero la fe de Jamison va más allá de todo eso y con su mujer a salvo en Jarden decide recoger el guante y aceptar el desafío de John entregándose a una dura penitencia hasta que el poder divino le devuelva otra vez a su esposa como prueba del milagro ante los ojos de su adversario.
«No Room at the Inn»certifica de nuevo que esta segunda temporada avanza a base de un episodio magistral trás otro y con trabajos de interpretación realmente memorables como el de Christopher Eccleston. Ya solo nos queda media temporada por disfrutar. Que cortito se está haciendo. Como todo lo bueno.
Puedes seguir «The Leftovers» – Temporada 2 en Canal + Series y Yomvi.



Que gran serie. Interpretaciones magistrales, musica acojonante y letras. Mucha calidad. tal vez la serie con más calidad de las actuales