Crítica: «7 Años»

«El dilema de la naranja» por Oscar De La Cruz

Después de explorar el entorno de la familia y el matrimonio en «Remake» y «Menú Degustación» respectivamente, Roger Gual retoma el ámbito empresarial como tablero de juego donde colocar sus piezas humanas y diseccionarlas con la misma precisión de la que hacía gala «Smoking Room», su existoso debut en la dirección.

7anos4

«7 Años» narra casi a tiempo real y en un único escenario el intento de resolución de un serio e inminente problema al que se enfrenta una moderna y existosa empresa tecnológica formada por cuatro amigos. Bajo un diseño de producción riquísimo en detalles a pesar de su aparente minimalismo en el que la decoración de la oficina se basta para dar a entender el estilo y la categoría de la empresa y el vestuario refleja a la perfección la personalidad de cada personaje, Gual sobrevuela con suavidad de movimiento y desde todos los ángulos, observando a las presas de su particular zoológico humano.

IMG_3848.CR2

El complejo dilema, que engancha de manera inmediata haciendo partícipe al espectador, es la piedra angular en la que se sostiene un guión milimétrico, abundante en fascinantes giros y que no abandona ni un solo segundo su progresíon ascendente. Con ayuda de un mediador (vivimos en los tiempos del coaching) los cuatro socios afrontan la resolución del problema de una manera extremadamente cerebral, lógica, justa y eficiente pero las empresas están compuestas por seres humanos y lo que comienza como una negociación racional, evoluciona hacia un perverso juego psicológico en el que el instinto de supervivencia y el componente emocional conducen de manera progresiva e inrremisible hacia una auténtica catársis personal con un desenlace tan seco como lógico y coherente.

IMG_7366.JPG

Pisando sobre este sólido terreno, una inteligentísima elección de casting se ocupa del resto. Bajo la escrutadora mirada y la tutela del mediador interpretado por el siempre enorme Manuel Morón, Paco León afronta su primer gran papel alejado de la comedia aportando una medida dosis de fragilidad e indefensión a su personaje frente a la poderosísima presencia de Álex Brendemühl, la intensidad de Juana Acosta y un Juan Pablo Raba absolutamente arrollador.

La primera producción original de Netflix en nuestro país es también una de las mejores películas españolas del año. Ojalá la Academia Española esté rápida y se convierta en pionera a la hora de integrar las nuevas formas de distribución de contenido porque es una lástima que producciones de esta calidad no puedan optar a los premios más importantes.

«7 Años» está disponible en Netflix a partir del 28 de Octubre

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz

Un comentario en “Crítica: «7 Años»

Deja un comentario