Crítica: “It”


“La esencia del mal”

El mal regresa a la pequeña localidad de Derry cada 27 años y cumpliendo con la tétrica profecía, llega a las pantallas la nueva adaptación cinematográfica de “It”, justo 27 años después de la primera versión en formato de miniserie televisiva que en nuestro país se estrenó directamente en video.

Mayoritariamente considerada como una de las cumbres de la extensa bibliografía de Stephen King, “It” (la novela) supuso la sublimación de las obsesiones recurrentes de su autor y probablemente su estudio más minucioso hasta la fecha sobre el terror y la maldad en su estado más puro. Partiendo de una premisa sencilla (la lucha del bien contra el mal), King dejó para la posteridad dos conceptos que quedarían grabados a fuego en el imaginario colectivo sentando cátedra dentro del género: El más típico pueblecito estadounidense puede albergar dentro de sí las puertas del mismísimo infierno y el diablo es el payaso de McDonald’s.

La nueva adaptación de “It” es ante todo inteligente a la hora de abordar el material original. Una novela de 1.500 páginas solo podría trasladarse a la pantalla con extrema fidelidad a través de una serie de televisión, por lo que era obvio que la comentada minuciosidad descriptiva de la novela es el evidente elemento a sacrificar. El pueblo de Derry, su historia y los acontecimientos previos se introducen en la trama de manera breve y efectiva, lo que puede convertir a la lectura posterior de la novela en una grata experiencia de ampliación informativa. Algo parecido afecta al retrato individual de sus personajes principales, muchísimo menos profundo que en el libro, pero que no perjudica en modo alguno al desarrollo de la trama ni a la dinámica de grupo, gracias a sus perfiles cercanos al estereotipo y a su vocación de iconos representativos de las diferentes representaciones del terror y la maldad humana (Racismo, trauma, abusos sexuales, bullying, hipocondria…)

La otra decisión inteligente es el cambio de formato elegido para la narración. Hay que tener en cuenta que nos hayamos ante una obra incompleta, algo que quizá no ha sido suficientemente publicitado y que puede descolocar a algún espectador que no esté familiarizado con el material de origen o que no se haya informado debidamente antes de entrar en la sala. No hubiese venido nada mal un “It: Capítulo Uno” como título oficial para prevenirlo de manera más clara y no solo al comienzo de los créditos finales, pero lo cierto es que la decisión de dividir la historia en dos películas que se ocupen por separado de las dos lineas temporales (infancia y edad adulta de los protagonistas) esquiva las complicaciones de un montaje con continuos flashbacks y facilita muchísimo la fluidez del relato.

Contar la historia de manera lineal es un desahogo que repercute positivamente en el desarrollo de un guión efectivo trasladado a imágenes con estilo y de manera muy solvente por Andy Muschietti, igual de cómodo en las escenas de puro género que cuando la película se centra en el viaje iniciático de la niñez a la adolescencia.

Otro de los grandes cambios es el cambio de épocas en los que acontece la historia. Mientras en la novela la infancia de los protagonistas transcurre en los años 50 y su edad adulta treinta años después, la película desarrolla la juventud de “El Club de los Perdedores” en la década de los 80, lo que situará la secuela en una época cercana a la actual. Esta alteración seguramente responde a hacer la obra más cercana para el público joven y de paso subirse al tren de la tendencia nostálgica ochentera en la que vivimos, aprovechando el tirón de recientes revivals como “Stranger Things” con la que comparte parecidos e intenciones pero sin regodearse demasiado en referencias y homenajes, piedra angular de la serie de Netflix.

Funcionando estupendamente como adaptación y explotando a la perfección el espíritu de obras como “Cuenta Conmigo” (otra adaptación del propio Stephen King) gracias a un reparto joven lleno de talento, como film de terror se adapta con efectividad a los cánones marcados en la actualidad. Sin inventar nada nuevo dentro de un género en el que casi todo está inventado, el nuevo “It” recurre en muchas ocasiones al susto acompañado de la súbita subida de volumen de la música, a los efectos especiales y a la estética “creepy” para generar su terrorífica atmósfera y condimentar cada aparación de Pennywise en sus diferentes encarnaciones.

La representación del payaso como símbolo absoluto del terror es lo único que quizá pueda generar algo de polémica. La estética y la memorable actuación del gran Tim Curry en la antigua versión consiguió traumatizar a un buen número de espectadores y dió el empujón definitivo para que la coulrofobia (miedo a los payasos) se convirtiera en una patología tipificada. Su gran mérito (y seguramente la idea que quería transmitir King) fue convertir la imagen más canónica del payaso clásico en algo realmente inquietante y terrorífico de por sí, mientras que en la actual versión se ha optado por un diseño del personaje al que directamente jamás se acercaría ningún niño en su sano juicio. Los tiempos han cambiado y es posible que las nuevas generaciones sean más difíciles de asustar, por lo que todo lo que rodea al nuevo Pennywise está pensado para resultar lo más horripilante posible, incluida la interpretación de Bill Skarsgard que basa su estupendo trabajo en los aspectos más psicopáticos del personaje, por encima del tono burlón y circense aportado por Curry. La comparación entre ambos sería algo equivalente a la del Joker de Jack Nicholson frente al de Jared Leto, por establecer un símil.

La nueva “It” no pasará a la historia del género como portadora de frescura y novedad ni falta que le hace. Lo más truculento y terrorífico subyace en la propia idea eterna y universal del miedo y la maldad que Stephen King quiso introducir en nuestras mentes, algo que sigue permaneciendo intacto, vigente, rabiosamente actual y transmitido a la perfección en su nueva versión. Lejos del remake innecesario, la obra magna de King necesitaba una adaptación a su altura que además nos deja uno de los pocos blockbusters veraniegos realmente satisfactorios del presente año. Ahora toca esperar a que el desenlace redondeé una fantástica experiencia.

“It” se estrena en España el 8 de Septiembre.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz
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