Crítica: «True Detective» – Temporada 2 – Episodio 4

«Down will come»

Si en el anterior episodio el encargado de ponerse trás las cámaras era prácticamente un debutante, en este «Down will come» con el que la segunda temporada de «True Detective» alcanza su ecuador toma las riendas el experimentadísimo Jeremy Podeswa. Pocas series que conozcáis se escapan de haber contado con Podeswa para la realización de al menos un episodio, desde «A Dos Metros Bajo Tierra» a «Boardwalk Empire», pasando por «Nip/Tuck», «Dexter, «Homeland» o «The Walking Dead». Su trabajo más reciente y recordado fueron los episodios «Kill the boy» y «Unbowed, unbent, unbroken» de la quinta temporada de «Juego de Tronos», serie en la que se encargará de la dirección de al menos los dos primeros episodios de la futura sexta temporada.

true2

Ecuador de la serie y ecuador de la investigación del homicidio de Ben Caspere, que avanza a pasos lentos mientras cada nueva pista descubierta por los cuatro detectives (Incluido Frank Semyon) parece conducir siempre a un nuevo callejón sin salida. La única certeza verdadera que sale a la luz con cada nuevo descubrimiento es la magnitud cada vez mayor de la trama que se oculta detrás del asesinato del concejal y la más que posible implicación de todos y cada uno de los personajes que se nos han ido presentado hasta el momento, sobre todo los que ostentan más poder. A falta de comprobar la resolución final del caso, Pizzolatto vuelve a mostrarse como un guionista que se maneja a las mil maravillas diseñando enrevesadas y complejas telas de araña argumentales en las que se interconecta un extensísimo número de personajes de manera magistral.

De esta manera, cada vez parece confirmarse más la implicación del alcalde de Vinci Austin Chessani, que ha iniciado su particular venganza personal contra Ani utilizando los escarceos amorosos de la detective con compañeros y subordinados. También el nombre del psiquiatra Irving Pitlor vuelve a aparecer conectado dentro del círculo de poderosos que manejan los hilos en Vinci, todos ellos posicionados alrededor de esos terrenos contaminados marcados con balizas que protagonizaban el primer plano de la temporada y sobre los que todo parece girar.

true1

Si la investigación policial parece tomarse su tiempo en desenmarañarse, el retrato psicológico de los cuatro protagonistas avanza a grandes zancadas gracias a los brillantísimos diálogos. Cada gesto, cada intercambio de palabras, se convierten automáticamente en una pieza más de los puzzles que conforman estas complejísimas personalidades, alcanzando su punto más revelador en las conversaciones que se producen en los recurrentes escenarios de los trayectos en coche o el bar con la voz y la guitarra de Lera Lynn de fondo. Es en dichos escenarios donde el guión deja más frases y diálogos para el recuerdo:

– Woodrugh: «Simplemente no sé como ser… en el mundo, tío»

-Velcoro: «Oye, mira por la ventana. Mírame a mí. Nadie lo hace.»

Precisamente Ray Velcoro es el que prácticamente monopoliza las frases más poderosas del episiodio y se ha convertido en el personaje con una evolución más evidente. Su regreso al mundo de los vivos (casi literal) y la relación de respeto y camaradería que está forjando con Paul y sobre todo con Ani lo mantienen alejado de la botella y mucho más centrado y equilibrado, lo que sumado a su conocimiento de primera mano de la trastienda del corrupto funcionamiento de la ciudad, le convierten en un investigador mucho más útil y competente. Siempre sin abandonar su visión cínica y su pobre imagen de sí mismo como demuestra en la conversación con el padre de Ani:

– Eliot Bezzerides: «Debes haber tenido cientos de vidas»

– Velcoro: «No creo que pueda manejar más de una»

La conversación de Ani con su padre, la que mantiene con la hija de Chessani y el diálogo en casa de su hermana muestran un rasgo de la detective que comparte con el resto de protagonistas: Vive en un mundo que no comprende y donde no encaja. Esta sola, no encaja ni dentro de su familia y por mucho que intenta seguir unas normas no es capaz de encontrar su lugar en el mundo. Otro fracasado en la tarea de forjarse una vida es Frank Semyon al que el asesinato de Caspere y la pérdida de todo su dinero han obligado a que se tenga que arrancar la máscara de empresario para resurgir de sus cenizas siendo lo que realmente és, un criminal.

true3

Al igual que Ani, a Woodrugh acatar las órdenes y comportarse según el manual en sus dos trabajos no le ha traido más que desgraciadas consecuencias. Odiándose a sí mismo por su sexualidad, entre muchos otros aspectos, decide emprender una huida hacia adelante cuando descubre el embarazo de su novia. El joven patrullero es el que contribuye decisivamente para obtener la pista más relevante para el caso al descubrir el nombre de un narcotraficante mexicano detrás de la venta a una casa de empeños de los objetos de valor robados al difunto Caspere. Dicha pista lleva a toda la fuerza de choque a un laboratorio de metanfetaminas cuyo asalto se convierte en una desastrosa operación policial.

Dicho asalto acaba convirtiéndose en un tiroteo en el que caen abatidos sicarios, policías (entre ellos Dixon, el compañero de Velcoro) y unos manifestantes ejerciendo su derecho en el lugar equivocado. Una verdadera masacre en la que muere también el objetivo de la misión, cerrando de nuevo otra posibilidad de avanzar en la resolución del caso.

A mitad de temporada el balance no puede ser más positivo. A cada episodio el magnífico guión hace más grande a esta serie y agiganta el desempeño de sus intérpretes. Sin duda cuatro maravillosos personajes en manos de cuatro estupendos actores magníficamente dirigidos. Solo hace falta ver sus expresiones al finalizar la dramática masacre. Sin palabras.

Puedes seguir «True Detective» – Temporada 2 a través de Canal + Series y Yomvi.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz

Un comentario en “Crítica: «True Detective» – Temporada 2 – Episodio 4

  1. La verdad es que esta segunda temporada me ha intrigado aún más que la primera, aunque ha sido más convencional que su antecesora la historia y la trama me tienen completamente loca, ampliamente recomendable.

Deja un comentario