Crítica: «Misión Imposible: Nación Secreta»

«Cuando Ethan Hunt encontró a su Spectra» por Oscar De La Cruz

Algo similar a la evolución del universo Marvel cinematográfico que comentábamos en la crítica de «Ant-Man» puede aplicarse a la saga «Misión Imposible». Trás dos primeras entregas radicalmente distintas debido al marcadísimo sello de sus autores, la llegada de J.J. Abrams a la franquicia estableció el tono y estilo definitivos en la saga que tanto «Protocolo Fantasma» como «Misión Secreta» se han encargado de continuar.

Sin crear nada nuevo y bebiendo claramente de la saga Bond, Abrams y Cruise han logrado en las tres últimas entregas equilibrar perfectamente el género de espionaje y el de acción, compensando una balanza que se decantaba más hacia cada uno de los lados en los dos primeros episodios y dotando a la saga de personalidad propia y un aspecto más cohesionado. Tanto Abrams como Brad Bird y ahora Christopher McQuarrie han aportado su talento, preocupándose más por mantener los exigentes niveles de calidad que acompañan cada trabajo de Cruise que por resultar más grande, más espectacular y más ruidosa que su predecesora.

«Nación Secreta» acaba por convertirse en una de las mejores entregas de la saga por diversos motivos. En primer lugar sus escenas de acción están magníficamente rodadas y consiguen dejar al espectador pegado al asiento y resultar memorables sin ser extensas, sin aturdir y sin permitir que acaben situándose jamás por encima de la absorvente trama. La escena de infiltración, marca de fábrica de la saga, es más imposible que nunca y la variante subacuática le da un plus de tensión perfecto, acompañada además por unos impresionantes efectos de sonido.

Tanto la franquicia como el personaje principal han ido evolucionando a la par que su estrella protagonista. Tanto Cruise como Hunt trabajan cada vez más en equipo y eso no hace más que sumar cosas positivas. El mantener a la columna vertebral del grupo formada por Ving Rhames, Simon Pegg y Jeremy Renner contribuye decisivamente a dar continuidad y la química entre ellos crece película a película, alcanzando aquí un tono cómplice y humorístico ligeramente superior. Otra de las características en este tramo de carrera de Tom Cruise es su especial interés por mostrar personajes femeninos potentes y bien construidos que van mucho más allá de ser un simple acompañamiento o el objeto romántico del héroe. En la tradición de las chicas Bond más memorables, Rebecca Ferguson prácticamente se apodera de la película interpretando a una Ilsa Faust arrolladora, misteriosa e hipnótica.

La guinda del pastel la pone un villano realmente magnífico. Sean Harris presta su inquietante rostro a un Solomon Lane brillante, inteligentísimo y despiadado. Una autentica amenaza para Hunt y su equipo que encabeza una temible organización global cuyos tentáculos se extienden a lo largo y ancho del globo de la que apetece seguir conociendo más. Convertir al Sindicato en la Spectra o la Hydra de la I.M.F abriría un montón de jugosas posibilidades para futuras entregas y a Ethan Hunt le sentaría fantásticamente un adversario recurrente a su nivel como demuestra ser Lane.

«Misión Imposible: Nación Secreta» es el enésimo ejemplo de blockbuster con el sello Cruise de calidad y la confirmación de que a la superestrella de acción le queda fuelle para rato y puede seguir rodando las secuelas que le de la gana. Y nosotros como espectadores encantados de que la saga no de muestras de debilidad y siga funcionando tan bien como el inmortal tema musical de Lalo Schifrin. Una de los mejores entretenimientos puros del verano y de lo que llevamos de año junto a «Kingsman» a la espera de ver «Operación U.N.C.L.E.» y «Spectre», las dos grandes superproducciones de acción y espionaje que quedan por estrenarse.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz

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