«Switch»
Tras un reconocimiento unánime por parte de crítica y público y múltiples nominaciones a los galardones televisivos más importante en su primera temporada, regresa a la parrilla la serie cuyo mayor logro ha consistido en forjarse una personalidad propia a pesar de la alargadísima sombra de «Breaking Bad».
Thomas Schnauz ha desarrollado su carrera mayoritariamente como productor y tan solo cuenta con tres episodios en su faceta como director: El ya mítico «Say my Name» de la temporada final de «Breaking Bad», el penúltimo capítulo de la anterior temporada de «Better Call Saul» («Pimento») y este «Switch» con el que se inicia la segunda entrega de las andanzas del abogado Jimmy McGill.
Fiel a la filosofía de la serie, el arranque es sumamente pausado en la narración y el episodio es de esos que dejan pocos detalles para el análisis y dificultan bastante una review jugosa. Lo más reseñable queda concentrado en el «cold opening» en blanco y negro que parece confirmar, al igual que lo hacía la primera escena de la serie, que estamos ante un Saul post-«Breaking Bad». Justo después arranca la temporada en el mismo momento en que dejamos a Jimmy.
La traición por parte de su hermano deja al abogado en una encrucijada con dos caminos claros y radicalmente opuestos que tomar: Mandarlo todo al traste y continuar con su carrera de estafador o seguir esforzándose por seguir el «camino recto» ejerciendo la abogacía. Un interesante debate interno en el que aceptar sus instintos naturales supondrían darle toda la razón a Chuck y en el que también interviene la influencia de Kim, única voz de la conciencia que puede mantener a Jimmy en el lado correcto de la ley. Todo el episodio se centra en ese debate interior, coronado por la metafórica e ilustrativa escena del interruptor que le da título. Jimmy tiene ante sí una auténtica oportunidad de futuro como abogado respetable pero la cabra tira al monte y la tendencia a saltarse las normas está tan impresa en su ADN que cabe imaginar que, una vez se rompa el fino hilo que le une a una vida dentro de la legalidad representado por Kim se rompa, se empezará a consumar su transformación definitiva en Saul Goodman.
Por supuesto que en dicha transformación definitiva influirán muchísimos factores más. «Better Call Saul» está caracterizada por un lento, complejo y progresivo retrato de su personaje protagonista en el que tendrá también influencia el personaje de Mike. El matón profesional sigue manteniendo una sub-trama personal e independiente que, al igual que ocurría en la primera temporada, acabará mezclándose irremediablemente con la vida del abogado. Su primera decisión de la temporada es dejar de trabajar para Daniel, el torpe e inexperimentado traficante de pastillas. Sin la presencia de Mike en los intercambios, el peligroso Nacho Varga tiene vía libre para robar al estúpido intermediario en su propio domicilio.
«Better Call Saul» ha regresado sin mucho impacto y sin alardes de ningún tipo con un episodio de transición que suma pocas novedades, aparte de situar a los personajes en su punto de partida. Las sorpresas irán llegando poco a poco, en un crescendo pausado y progresivo, marca de la casa Gilligan.
Puedes seguir «Better Call Saul» – Temporada 2 en Canal + Series y Yomvi.



Lento sí, pero lo más destacable es el «timo de los tequilas» y el acercamiento entre Kim y Saul, hasta ahora había sido mucho más sutil y por primera vez en la serie lo hacen explícito