Análisis: Dark Souls III

La última llama. Por Álvaro Santero

Han pasado varios años desde que nos pudimos enfrentar por primera vez al desafiante mundo que ofrece saga Souls, con el excelente Demon´s Souls de PlayStation 3. Desde entonces han ido apareciendo nuevas entregas de la mano de FomSoftware donde se ponía prueba nuestra habilidad, resistencia y paciencia. De igual manera, con cada entrega de Dark Souls se nos presentaba un mundo oscuro, siniestro y lleno de peligros que nos hacía sentir frágiles y desprotegidos ante los terribles monstruos y peligros que albergaba en cada esquina, sin embargo esto es lo que hace especial y único a Dark Souls; todo un reto que premia con una gran satisfacción a quienes son capaces de completarlo.

Así pues nos llega Dark Souls III para PlayStation 4 (versión analizada), Xbox One y PC de la mano de FromSoftware y surgido de la mente de Hidetaka Miyazaki, padre de la franquicia. Es importante recalcar que en esta última entrega Miyazaki ha estado altamente implicado, haciendo la labor de director, algo que los jugadores ansiaban tras notar su ausencia en el pasado Dark Souls II, que pese a ser un más que digno juego de la saga se notaba la falta de su padre creador.

DS301

Como viene siendo habitual en la saga, la magistral secuencia inicial nos va a presentar un nuevo mundo oscuro y apocalíptico plagado de horrores. Nos encontramos en la tierra de Lothric, un reino gobernado por antiguos reyes que han caído en desgracia y que ahora serán nuestros objetivos a batir en el juego, aunque el verdadero transformo del juego será la búsqueda de la primera llama, algo que seguro que suena a todos los que hayan disfrutado del primer Dark Souls, y que aquí se retoma para así cerrar el arco argumental que supone la búsqueda de este objeto misterioso y la epopeya de los Señores de la Ceniza.

DS302

A partir de aquí veremos como la narrativa sigue las pautas de los anteriores juegos de la saga. Serán pocas las cinemáticas y los diálogos que encontremos, centrándose casi por absoluto en los personajes que encontremos en el “Santuario del Enlace de Fuego”.  Los novatos de la saga se preguntarán entonces qué pueden hacer para enterarse de la historia, pues bien en Dark Souls la historia no está escrita de una manera normal, para ir desentrañando los misterios del mundo habrá que ir recogiendo cada objeto a nuestro paso, armas o armaduras y leer sus descripciones, solo así podremos conocer quiénes fueron los habitantes de este oscuro reino y que les paso para que fueran engullidos por las sombras.

DS303

Jugabilidad.

El comienzo de nuestra aventura no será nuevo, pues todo comenzará de la misma manera a la que nos tiene acostumbrado esta saga, mediante la creación de personaje. El editor de nuestro avatar será algo parecido a lo que ya pudimos ver, nos pedirá que introduzcamos los parámetros que nos indiquen por pantalla, tales como nombre, edad o sexo. De nuevo los atributos estarán condicionados por la profesión que escojamos, aquí es donde comenzará nuestro primer quebradero de cabeza.

El problema viene porque Dark Souls ofrece una forma única de juego a cada jugador, cada cual ha de adaptarse a la forma de jugar con la que más a gusto este. Los jugadores habituales ya sabrán por dónde van los tiros y que clase escoger, sin embargo los novatos tendrán que pensar mucho lo que quieren hacer ya que esta decisión inicial condicionará su estilo de juego futuro, aunque claro siempre se puede empezar más de una vez o para probar los distintos arquetipos que podemos escoger. Pero por si no fuera poco se ha añadido nuevas clases a las ya existentes en anteriores entregas, así hacen su aparición los mercenarios, asesinos y heraldos, cada uno con habilidades y movimientos característicos a tener en cuenta si son estos los que finalmente elijamos para iniciar nuestra aventura.

El resto de aspectos customizables de nuestro jugador serán los ya conocidos, podemos elegir el tipo de pelo, color, marcas o tatuajes, bello facial, o incluso podemos utilizar el complejo editor de caras o de cuerpo si no nos convence ninguno de los que ya hay predefinidos. Eso sí, este editor sigue siendo algo rudimentario y quizás no tan potente como el de otros juegos, por lo que realizar mejoras en nuestro personaje para que queden de la forma que nos guste puede llevarnos incluso horas, algo que quizás no este recompensado ya que la mayor parte del tiempo iremos totalmente cubierto por nuestra armadura y cascos.

Tras tener ya a nuestro personaje comenzará nuestra aventura. Como ya hemos dicho, nuestro objetivo será derrotar a los antiguos Señores de la Ceniza y encender la llama, por ello desde un principio se nos renombrará como un Adalid de la Ceniza, pero no estaremos solos, contaremos con la ayuda de una serie de NPC ´s que se encontrarán en el Santuario del Enlace de Fuego, y algunos otros que también iremos encontrando por los diversos emplazamientos por los que viajaremos.

El contar con un lugar de “reposo” para nuestro personaje no es algo nuevo, sin embargo es algo que no se ha visto en todas las franquicias de la saga Souls. Este sistema apareció por primera vez en Demons Souls, pero no se incluyó de forma directa en el primer Dark Souls, aunque sí que se recuperó en las sucesivas entregas y en el hermano gemelo de esta franquicia, BloodBorne. Este Santuario cumplirá varias funciones, por un lado será el lugar donde podremos gastar las almas obtenidas para subir de nivel por medio de la Guardiana del Fuego. Aquí también podremos comprar armas, equipo y diversas mejoras para nuestro personaje por medio de una anciana que se encuentra en una silla y que responderá al nombre de “Sirvienta del Santuario”,  este NPC será muy útil a lo largo de la aventura, pues en nuestro recorrido iremos encontrando ciertas cenizas especiales que si se las damos nos recompensará poniendo a la venta equipo exclusivo que será de gran ayuda.

Hay otros dos personajes que encontraremos en esta zona que serán también de gran ayuda, es el caso de Andre el Herrero y Ludleth de Courland. Andre ya es un viejo conocido y seguro que resulta familiar a los que hayan jugado al primer Dark Souls, es un maestro herrero que mejorará nuestras armas, para ello habrá de entregarle una serie de objetos para que estas suban de nivel, pero también podrá imbuir de fuerzas elementales a dichas armas, algo que nos vendrá muy bien para hacer frente a nuestros enemigos, siempre que conozcamos sus debilidades; sin embargo hay un aspecto que no se ha incluido en esta entrega, y que sí aparecía en juegos anteriores, y es la posibilidad de mejorar también las armaduras. Por su parte Ludleth de Courland es un personaje bastante peculiar con una historia detrás, la cual no vamos a revelar para evitar hacer spoiler, pero sí que diremos que la función de este personaje es muy importante ya que si le entregamos las almas de los jefes finales a cambio nos recompensará con armas únicas y de un poder devastador.

DS305

Pero estos no serán los únicos pobladores del Santuario pues a lo largo de nuestra aventura veremos como otros personajes se irán sumando a los anteriormente nombrados, cumpliendo nuevas funciones, como vendernos hechizos de piromancias, diversos pergaminos para aprender nuevos conjuros o distintas armas y equipos para nuestro personaje. Muchos jugadores se llevarán una grata sorpresa a ver que aquí aparecerán varios personajes que ya pudieron ver en los juegos anteriores y que se han convertido en iconos para la saga.

El factor de RPG dentro de Dark Souls III es muy grande, no hay que olvidar que pertenece al género de los ARPG, y esto se ve sobre todo en la necesidad de subir de nivel y mejorar nuestro equipo. Subir de nivel será muy importante, y quizás no tan fácil como pueda parecer pues dependiendo de nuestra clase deberemos invertir nuestros esfuerzos en desarrollar unos atributos que correspondan con nuestra forma de jugar, así pues si nuestro personaje es un guerrero deberemos subir nuestra fuerza y resistencia, mientras que si fuera un piromante, u otra clase dedicada a el uso de magias y hechizos, deberemos centrarnos en otros aspectos como nuestra inteligencia o fe.

DS306

La aventura seguirá la misma premisa que ya se ha utilizado en juegos anteriores, deberemos recorrer un amplio mapa para enfrentarnos a un boss final de zona que nos permita seguir continuando en nuestro recorrido. Hay que decir que en esa ocasión el mapeado que se presenta en Dark Souls III es mayor y más detallado que el que se ha podido ver en juegos anteriores, está lleno de misterios y objetos ocultos por los que nos llevará un buen tiempo recorrer estos escenarios para hacernos con todos los objetos ocultos. Además no hay un camino establecido, podemos tomar distintas rutas para avanzar en el juego, eso sí, el tomar distintas direcciones también condicionará en nivel de los enemigos ya que si vamos a una zona de alto nivel nos encontraremos con más peligros y obstáculos más complicados de salvar.

Los bosses, o jefes finales de zona, presentan todo un reto en nuestra aventura, estos se encuentran justo antes de acabar una zona determinada y pasar a una nueva. Pese a que puedan presentar una gran dificultad en un principio hemos de ser observadores pues todos estos tienen un patrón determinado de movimiento que, si logramos descifrarlo, nos hará hacernos con la victoria. Si los comparamos con otros enemigos finales de anteriores entregas quizás, en esta ocasión, nos encontraremos con jefes un poco planos y faltos de profundidad, bien es cierto que el trasfondo que se ofrecía de los enemigos en el primer Dark Souls era espectacular, sobre todo la historia perteneciente a Astoria, Seth el descamado o a Ornstein y Smaug.

DS307

Nuestra mayor arma para hacer frente a todos estos peligros y enemigos descritos anteriormente será el combate, algo que ha mejorado considerablemente en esta entrega y ha ganado profundidad. Tenemos que decir que en Dark Souls III se han incluido las mejorar en este sistema que vimos en BloodBorne, se ha hecho más rápidos y ágiles los enfrentamientos, aunque no solo los nuestros, también los de los enemigos por loso que tendremos que tener cuidado ya que si nos descuidamos en cualquier momento tendremos una muerte segura, pero ya sabemos que Dark Souls va de eso, de morir una y otra vez.

DS308

El sistema de pactos sigue estando presente en esta entrega. Mediante estos pactos juraremos lealtad a un determinado ente de los varios que nos encontraremos en el juego. Si les rendimos el suficiente culto y aumentamos nuestra devoción por ellos mediante el sacrificio de los objetos que nos pidan irá aumentado esa devoción y se nos recompensará por ello de varias formas, podemos obtener armas o accesorios que de otra forma fuera imposible. Para conseguir estos objetos hay varias formas: hay determinados enemigos que los dejarán caer al morir, sin embargo la posibilidad de que esto pase es muy baja; por otro lado también se podrán conseguir en los enfrentamientos PVP, al vencer a nuestros rivales en duelo, y siempre que tengamos equipados dichos pactos, existe la posibilidad de obtener estos objetos al vencerlos.

DS310

Dark Souls III presenta una gran duración y rejugabilidad. Completar por primera vez el juego puede llevarnos en torno a unas 25-30 horas, pero de nuevo se ha incluido la opción de Nueva Partida +, en la cual conservaremos todo lo que teníamos en la anterior partida y aumentará la dificultad de juego.  Además al realizar una segunda partida podremos conseguir objetos únicos que no aparecían la primera vez que completamos el juego, por lo que es un gran aliciente para volver a jugar. Otro factor para completar más de una vez Dark Souls III son sus múltiples finales, a lo largo de la aventura podremos realizar determinas acciones que desbloquearan uno de los cuatro finales que contiene el juego, eso sí, hay algunos que son más difíciles de desencadenar que otros.

Por último tenemos que hablar del factor online que presenta Dark Souls III. De nuevo se nos presentará dos vertientes, por un lado tendremos la posibilidad de realizar acciones cooperativas, bien mediante la invocación de otros jugadores a nuestro mundo o porque seamos nosotros los invocados. Y por el otro lado están las ya clásicas invasiones pues durante el juego podremos tener la visita no deseada de otros jugadores que se enfrentarán a nosotros, si los vencemos obtendremos marcas de victoria que nos servirán para los pactos que tengamos activos y experiencia. También está la posibilidad de ser nosotros los que invadamos los mundos de otros jugadores o dejar señales de enfrentamiento en el suelo y que seamos invocados para realizar algún duelo.

DS309

Audio.

Como siempre, Dark Souls III ofrece una banda sonora magistral acorde con la calidad total del juego. Aunque siempre aparecerá de una forma muy tenue, la música jugará un papel fundamental ya que se ha sabido escoger el tema concreto para cada situación para hacernos estar en tensión a cada momento. Pero sin duda serán los enfrentamientos contra los bosses los que presenten una banda sonora de más calidad y la que haga que estos combates tomen dimensiones épicas.

Por su parte el doblaje vuelve a presentarse en inglés, incluyendo subtítulos en español. Aunque realmente este factor no influye en la experiencia de juego pues toda la saga se ha lanzado en este idioma por lo que ya estamos acostumbrados a encontrárnoslo así.

DS311

Gráficos.

El apartado técnico y gráfico de la saga Dark Souls nunca ha destacado por ser un referente y esto tampoco ha cambiado en esta última entrega. Sin embargo, podemos decir que Dark Souls III presenta un diseño único y espectacular que sobresale y destaca por encima de otros juegos por una estética muy cuidada que se presenta por medio de esa ambientación medieval occidental en la que se nota la fuerte influencia de BloodBorne.

DS312

Pese a contar con un rendimiento bastante estable, eso sí limitado a 30 fps, podemos ver como hay numerosas caídas de frames en zonas de una alta congestión gráfica y lugares donde la presencia de enemigos abundan. Esto es algo habitual en la saga, que seguramente vayan corrigiendo en al futuro, y con el lanzamiento de los próximos DLC, y esperemos que sea así pues estos tirones ocasionales frenan pesan a la experiencia de juego y a esa nueva fluidez y rapidez con la que han dotado al juego.

En el diseño de los escenarios es donde brilla Dark Souls III, pocas veces se ha visto en un videojuego la colosalidad que reflejan los edificios, iglesias y catedrales que nos encontramos en el juego. A esto se le suma esa estética medieval occidental de la que ya hemos hablado formando un conjunto único pese a algunas cadencias estéticas gráficas del juego. También debemos alabar la variedad de escenarios y zonas que nos vamos a encontrar en el juego, desde grandes castillos tenebrosos hasta olvidadas catacumbas que nos van a transmitir una sensación de angustia a cada paso que demos mientras nos adentramos en sus entrañas.

Por su parte también va a destacar el diseño de los enemigos que, como viene siendo habitual en la saga, reflejan un aspecto macabro y terrorífico, pero en esta entrega se ha añadido un nuevo componente ya que muchos de los monstruos que vayamos encontrando en nuestra aventura podrán cambiar de forma, adquiriendo un aspecto más grotesco si cabe y también volviéndose más violentos y peligroso. Pero sin duda donde encontramos los mejores diseños de personajes en es los bosses finales que presentan un aspecto único y memorable ya que cada uno de ellos tienen unas características propias que se nos quedarán marcadas a fuego en el trascurso de nuestro enfrentamiento contra ellos.

DS313

Por último tenemos que hablar del diseño de armas y armaduras, que aunque presenta un extenso y variado catálogo de estos objetos, tenemos que decir que muchas de estas se han aprovechado de anteriores Dark Souls, dándonos la sensación que hay pocas novedades en este sentido dentro de esta última entrega. Sin embargo, aunque recicladas, si hay que decir que el diseño y el tratamiento con el que aparecen en esta última entrega les proporciona un aspecto mucho más cuidado y con más detalles que en sus versiones originales.

DS314

Conclusión.

Dark Souls III es el cierre de la saga de Miyazaki, un final sobresaliente para una saga que ha sentado precedentes y un nuevo hito en el campo de la jugabilidad de los videojuegos y que pasará la historia por ser uno de los más difíciles a los que un jugador puede enfrentarse.

Con esta entrega se cierra un circulo argumental que se remonta al primer Dark Souls y que a su vez sirve a modo de homenaje para todos aquellos jugadores que siguen la franquicia desde la primera entrega, esto se puede ver en los numerosos guiños y referencias que aparecerán según avancemos en el juego.

Sin lugar a dudas, Dark Souls III es un título que ha de ser jugado por todos los amantes del género, pues no solo ha conseguido llegar a sorprender con una fórmula que tras cuatro juegos aún no está agotada, además también ha sabido evolucionar y aprender de cada uno de sus juegos anteriores para presentarnos un juego redondo en casi todos sus aspectos.

Pros.

El diseño artístico de los escenarios.
Su gran banda sonora.
El nivel de desafío que presenta.
Los enfrentamientos contra los jefes finales.

Contras.

Demasiados elementos reciclados de otras entregas.
Las caídas de frames.

Nota.

DS3n

@ReyesdelMando Los Reyes del Mando
Amazon Logo Textofnac logo

Un comentario en “Análisis: Dark Souls III

Deja un comentario