Crítica: «El Corredor del Laberinto»

«Distopías Juveniles. Un nuevo sub-género» por Oscar De La Cruz

Las modas o fenómenos en el mundo del cine no son nada nuevo. Y mucho menos en Hollywood, donde la falta de ideas originales y la maquinaria empresarial a la búsqueda continua del próximo taquillazo hace que las grandes productoras se nutran de grandes éxitos en otros medios. Basta con que un producto triunfe para que abra las puertas a gran cantidad de títulos que intenten repetir la misma fórmula con elementos similares. Lo más positivo de ello es que últimamente se ha conseguido una grán apertura de mercado a públicos que no solían consumir este tipo de productos de manera mayoritaria.

Al igual que Harry Potter consiguió que los niños se interesaran por la literatura en tiempos donde el videojuego y el gran espectáculo audiovisual gobiernan la industria del entretenimiento, la saga «Crepúsculo» resulto un pelotazo editorial que arrastró a millones de adolescentes a la sana costumbre de leer. La gran baza de la saga de vampirismo adolescente fué mezclar una trama de romance juvenil con notas de género fantástico y el resultado consistió en hordas de fans en todo el mundo esperando ansiosamente a pasar por caja para devorar la siguiente entrega. Sobre todo se descubrió que el público femenino, generalmente descartado como consumidor potencial de literatura fantástica, se revelara como un objetivo de mercado con enormes posibilidades. La confirmación llegaría con «Los Juegos del Hambre», otra saga superventas que usaba una formula parecida: Protagonista femenina + romance adolescente + ciencia ficción, esta vez cambiando el transfondo vampírico por otro género habitualmente consumido por público masculino como el de las sociedades distópicas futuristas.

Estaba claro el camino a seguir por los directivos de Hollywood. Las adaptaciones de estas dos sagas de novelas a la pantalla superaron cualquier expectativa en taquilla, lo que hizo que las productoras se lanzaran a pescar entre las sucesivas novelas que se quieren aprovechar de la tendencia. Trás la saga «Divergente», que repite la plantilla de «Los Juegos del Hambre», ahora nos llega la adaptación del Best Seller de James Dashner, «El Corredor del Laberinto».

Laberinto320th Century Fox

El debut en la dirección de largometrajes del encargado de efectos especiales Wes Ball, es una obra mucho más centrada que sus antecesoras en el género. La ausencia del elemento romántico (aunque se atisba que llegará en las próximas entregas de la saga) y el misterio como herramienta principal de la trama, convierte a «El Corredor del Laberinto» en una obra más «pura» de ciencia ficción.

Sus propios productores hablan de ella como una mezcla de la mencionada «Los Juegos del Hambre», «El Señor de las Moscas» y la serie «Perdidos», y no van desencaminados. Comparte con «Los Juegos del Hambre» la necesidad de sus jóvenes protagonistas para crecer y madurar deprisa debido a un entorno hostil. Nos muestra como el grupo debe convivir y organizarse creando una nueva sociedad partiendo de la nada y en unas condiciones extremas de manera correcta, aunque algo más ligera que en «El Señor de las Moscas» y nos coloca en la piel de su protagonista, Thomas, sin saber de que va la vaina en absoluto y descubriendo un nuevo universo al mismo ritmo que el.

Ese quizá es el mayor acierto de la película y el grán gancho para mantener el interés. La trama es de misterio puro y duro y es tan interesante ir descubriendo poco a poco como funciona la sociedad formada en el Claro como los enigmas que se ocultan trás la puerta del majestuoso laberinto.

El solvente casting de jóvenes, que mezcla debutantes con actores fogeados en la televisión americana y talentos británicos, cumple a la perfección, sobre todo en el primer acto del film. Dylan O´Brien compone un protagonista creible tanto de chico normal superado por los acontecimientos como de lider carismático de un grupo de personajes que, aunque un poco estereotipados, la trama se toma su tiempo en perfilarlos tanto a ellos como a sus motivaciones antes de los momentos de acción en el laberinto.

Laberinto420th Century Fox

Porque el laberinto no solo es un personaje más de la función. Todo gira en torno a él y su majestuoso diseño y su funcionamiento. La grán parte de las escenas de acción transcurren dentro de sus pasillos y es ahí donde la dirección de Ball flojea más. Mayoritariamente ocurren de noche y con unos movimentos de cámara bruscos y mareantes. En muchos momentos no sabes ni lo que está pasando y es decepcionante, porque te queda la sensación de que un escenario con tantas posibilidades queda bastante desaprovechado. También abusa puntuálmente del recurso del susto facil. Los aciertos en este tramo de la película son un par de momentos de auténtico agobio relacionados con la movilidad de las paredes del laberinto y la progresiva presentación de los Segadores. Son la baza mejor aprovechada ya que al principio solo les escuchamos para despúes solo intuirlos un poco. La tardanza en mostrarlos en toda su plenitud consigue que sean unos enemigos realmente amenazantes y eleva muchísimo el tono de tensión y suspense, acentuado por el fantástico y aterrador diseño de las criaturas.

Laberinto520th Century Fox

Todo ello desemboca en un final algo atropellado que se queda en tierra de nadie, ya que intenta dar respuestas en una escena demasiado larga y explicativa, a la vez que nos intenta mantener el misterio como antesala de la siguiente entrega. Todo ello te hace salir de la sala con la sensación de lo que al fin y al cabo es: el capítulo piloto de una serie. Comprobaremos en las siguientes entregas si se mantiene el interés de la trama, una vez utilizada la baza del misterio en la presentación de los personajes y el entorno. De momento es un entretenimiento agradable y muy recomendable.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz

2 comentarios en “Crítica: «El Corredor del Laberinto»

Deja un comentario