Crítica: “Thor: Ragnarok”


“Recuperado para la causa”

Cada vez resulta más difícil afrontar la reseña de una nueva entrega del Universo Marvel sin repetirse, pero a estas alturas la hoja de ruta del estudio es rotundamente clara y vuela sin desviarse de su rumbo con un único objetivo en mente: Diversión. Esa es sin duda la palabra que define de manera más certera la Fase 3 de la megafranquicia en la que se ha sublimado la fórmula que mezcla las dosis exactas de aventura, espectáculo, épica y comedia a partir de ese gran “eureka” llamado “Guardianes de la Galaxia”.

Sin resultar un cambio de timón excesivamente brusco, el film de James Gunn marca un claro regreso a la esencia del tebeo ligero, a la viñeta colorista de aroma inconfundiblemente pop, que relata el viaje y los conflictos del héroe de forma mucho más deshinibida, sacudiéndose buena parte de la solemnidad y profundidad de anteriores muestras del género. Un cambio de estilo del que la tercera entrega de las aventuras en solitario del Dios del Trueno acaba convirtiéndose en el mejor y más claro de los ejemplos.

“Thor: Ragnarok” es divertidísima. Generando sensaciones muy similares a las que dejan “Guardianes 2” y “Spider-Man: Homecoming”, se atreve a ir unos cuantos pasitos más allá hasta convertirse en una comedia pura y dura. Por encima de todo lo demás, un engrasado mecanismo diseñado para escupir un chiste trás otro desde su estupendo prólogo hasta el plano final de uno de los terceros actos más extensos y redondos de Marvel. La propia elección del director y lo visto en tráilers y avances ya dejaban claro el rumbo del film, pero no deja de sorprender que mantenga su apuesta incluso en los momentos en los que debería estar obligado a ajustarse a las normas de la franquicia, llegando a su climax esgrimiendo el gag y el chiste como principal instrumento narrativo sin ser devorado por la épica y el espectáculo pirotécnico.

La película también es la culminación del proceso de reubicación del personaje trás dos primeras entregas excesivamente planas y anodinas en comparación con el resto de films dedicados a otros héroes. Un proceso que empezó a fraguarse en “Vengadores: La Era de Ultrón” donde comienza a hacerse efectiva su aportación como secundario cómico, acentuada en los estupendos cortometrajes de “Team Thor”, la divertidísima demostración de lo que Waititi podía hacer con el personaje en sus manos.

La transformación de la saga beneficia principalmente a Chris Hemsworth, que ha ido poco a poco convirtiéndose en un comediante de primera categoría derrochando encanto. En “Ragnarok” ofrece un recital gestual en el que oscila continuamente entre la actitud heróica y la pura payasada con una facilidad pasmosa, apoyado en un auténtico ejército de secundarios cómicos excepcionales para darle réplica. Son muchísimos y todos funcionan a las mil maravillas. Tanto Hulk/Banner como Loki se llevan la palma y comparten con el Dios del Trueno los mejores chistes, pero cuando ellos no están en plano son sustituidos de manera muy efectiva por la fumadísima interpretación de Jeff Goldblum, Cate Blanchet dotando de elegancia, belleza y presencia poderosa a una gran villana no exenta de talante socarrón o Korg, el hilarante alienígena hecho de roca al que pone voz el propio Taika Waititi (cada vez que abre la boca es oro puro). Un elenco de grandísimos actores rebosando química, pasándoselo en grande y a favor de obra para que la diversión no decaiga en ningún momento.

La sinfonía de gags, slapstick y cachondeo en todas sus facetas oculta convenientemente una trama de lo más simple y funcional que en su primer tercio parece dar tumbos hacia ninguna parte sepultada en bromas y cameos (ojo a los actores de la obra teatral en Asgard) y que empieza a desarrollar su verdadera personalidad y estilo propio cuando llega al planeta Rakaar. En los dominios del Gran Maestro es donde la película gira completamente y encuentra su zona de comfort, enfocando la figura de Thor como alienígena en contraste con su estatus de semidiós cuando se encuentra en la tierra, entremezcla géneros como el de gladiadores y la “space ópera” y rompe con la magnificencia del estilo visual asgardiano en favor de una estética psicodélica y colorista al extremo.

Marvel parece haberse propuesto que cada nuevo proyecto de su Fase 3 sea más divertido que el anterior y por el momento lo está consiguiendo.  Si además “Ragnarok” supone recuperar para la causa a uno de sus personajes fundacionales que menos juego habían dado en solitario hasta el momento el acierto no puede ser más completo. A seguir disfrutando del espectáculo.

“Thor: Ragnarok” se estrena en España el 27 de Octubre.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz
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