Crítica: “Rogue One: Una Historia de Star Wars”


“A mis niños de cuarenta años”

Continuar explotando una franquicia tan extremadamente particular como “Star Wars” es un auténtico arma de doble filo cuyo éxito depende en gran medida de la inteligencia para gestionarlo. Junto al filón que representa la marca cinematográfica más rentable de la historia, Disney también adquirió la gran responsabilidad de satisfacer a una legión de exigentes fans y la titánica labor de ofrecer cosas nuevas dentro de la franquicia sin perder un ápice de las señas de identidad. Afortunadamente, el primer episodio de la serie de spin-offs de la saga es ante todo la prueba viviente del buen camino tomado por Disney y de que esa inteligencia a la hora de abordar el proyecto está más que presente.

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Despojada por completo de la presión agobiante que se palpaba en cada segundo de metraje de “El Despertar de la Fuerza”, “Rogue One” es todo lo que el fan de la trilogía original (aquellos que rondamos los cuarenta años) esperaban y deseaban cuando se anunció esta nueva serie separada de los episodios “oficiales”. Mientras el film de J.J. Abrams tenía que lidiar con dichos fans, continuar de manera competente una de las historias más celebradas y conocidas a nivel mundial, preocuparse por enganchar a las nuevas generaciones y generar toda una nueva y rentable gama de merchandising, esta nueva entrega se presenta comodísima dentro de su condición de apéndice paralelo a la obra principal y completamente desencorsetada.

Dudo mucho que “Rogue One” logre vender muchos muñecos y disfraces estas navidades, de hecho es probable que para los más pequeños sea la más olvidable de toda la franquicia. Lo siento chavales, esta es para nosotros.

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La ambientación es estudiadamente fea y “sucia” para ilustrar el lúgubre periodo de apogeo del Imperio y, aunque hay toques de humor en la película, estos contienen un puntito más cínico de lo habitual, no son abundantes y se concentran casi por completo en un solo personaje, que para colmo es un droide de aspecto nada amigable y por momentos incluso terrorífico. Pero la gran diferencia respecto al resto de la saga es que por fin se atreve a dar el paso hacia un nuevo terreno, alejándose del espirítu aventurero para toda la familia y entrando de lleno y sin complejos en el género bélico.

La palabra “Esperanza” es el leitmotiv sobre el que se edifica el film y puede decirse que las esperanzas de los fans de disfrutar de una auténtica peli de guerra ambientada en su galaxia lejana favorita se han cumplido. Que sea una buena película bélica ya es algo más debatible.

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Apoyada en la narración de unos hechos sobradamente conocidos, “Rogue One” comienza con un altísimo ritmo que mantiene de manera constante hasta el final y que por momentos convierte en un pequeño batiburrillo de nombres desconocidos el primer tercio en el que se desarrolla la presentación del numeroso elenco de nuevos personajes a través de constantes saltos entre los diversos planetas que sirven como escenario de la trama. Dicho primer tercio también se dedica a mostrar dos interesantes elementos del pasado de la galaxia que pueden dar mucho juego y abrir nuevas y jugosas lineas narrativas en un futuro: la facción de rebeldes radicales comandada por Saw Gerrera (Forest Whitaker) y la luna de Jedha, el planeta originario de los Caballeros Jedi, residencia de su primer santuario y cuya superficie contiene el mineral con el que construyen sus sables laser.

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Metidos ya en harina, la trama se ajusta a la perfección a elementos canónicos de la saga (los lazos familiares como detonante y motor de la historia, la Fuerza relegada a superstición pseudo-religiosa) para narrar la típica misión suicida capaz de cambiar los designios de un conflicto bélico a gran escala, entremezclando un buen número de aciertos con leves notas de exceso, que no afectan de manera excesivamente negativa a la experiencia pero impiden que la película se convierta en un obra absolutamente redonda.

“Rogue One” habla principalmente a través de la acción. Obsesionada con resultar épica en cada minuto de metraje con el apoyo de la omnipresente banda sonora de un Michael Giacchino demasiado preocupado por no alejarse demasiado del estilo del maestro Williams, se cuida muchísimo de no caer en el “espíritu Disney” y convertirse en otra “Guardianes de la Galaxia” manteniendo el tono grave y trágico y dotando a sus personajes de una seriedad con la que no siempre resulta fácil empatizar. El caso más acusado es el de su protagonista, una heroina a la fuerza hermética y distante, en la linea de la Katniss Everdeen de “Los Juegos del Hambre”.

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El excesivo celo en su determinación por ser una película bélica también hace que el film caiga en demasiados lugares comunes del género. Su argumento reproduce todas las situaciones y elementos de manual de cualquier película ambientada en la Segunda Guerra Mundial y en la lucha contra el Tercer Reich, incluida la comedia “Top Secret” con la que, comparada friamente, comparte el noventa por ciento del guión. El exceso de tópicos del género es extensible a todos y cada uno de los personajes que pueblan la historia y deja la sensación de estar ante un elenco de muy buenos actores encarnando roles tremendamente estereotipados, con Ben Mendelsohn y su soberbio villano casi como única excepción.

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Aun con todo eso, “Rogue One” tiene sus objetivos claros y los alcanza de manera sobrada. Es un espectáculo vibrante y apoteósico y un majestuoso recital de acción y efectos especiales, que incluso se atreve a ir más allá del rejuvenecimiento digital utilizado en “Ant-Man” y “Civil War” y directamente se atreve a resucitar actores ya fallecidos aunque todavía quede camino para lograr resultados perfectos. También, como no podía ser de otra manera, es un poblado desfile de detalles y guiños para los fans en todas sus modalidades posibles. Armamento, naves, droides, indumentarias y por si acaso no es suficiente, ahí quedan esos inolvidables dos minutos finales de la película como regalo. Un recurso tan gratuito y facilón como tremendamente efectivo para provocar una sonora ovación en la sala y que los niños de cuarenta años abandonemos la sala eufóricos y felices.

“Rogue One: Una Historia de Star Wars” se estrena en España el 15 de Diciembre.

@reyesdelmando Los Reyes del Mando
@Oscar_DLC Oscar De La Cruz
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